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Cómo eliminar la flacidez después del embarazo

Si tu barriga quedó flácida después del embarazo, no basta con hacer abdominales al azar. En esta guía te explicamos cómo diferenciar diástasis, grasa localizada y piel sobrante, qué ejercicios convienen, qué hábitos de nutrición ayudan y cuándo valorar tratamientos como Indiba postparto o endolifting corporal con criterio médico, seguro y realista.

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María Roquet-Jalmar SausDr. María Roquet-Jalmar SausEstética y Radiodiagnóstico · Céd. Prof. 16/1603323

La flacidez abdominal postparto puede tener varios orígenes. A veces predomina la piel laxa. Otras veces hay diástasis abdominal, grasa localizada, falta de tono muscular o una combinación de todo. Por eso no recomendamos empezar por el tratamiento de moda ni por una rutina intensa de abdominales sin valoración.

En consulta vemos con frecuencia a mujeres que han hecho meses de cardio y crunches sin notar cambio en la barriga. Cuando exploramos el abdomen, muchas tienen debilidad del core profundo o un abombamiento compatible con diástasis. En esos casos, insistir en ejercicios mal elegidos puede frustrar más que ayudar.

También vemos el caso contrario: pacientes con buena recuperación muscular, pero con piel sobrante en el abdomen después del embarazo. Ahí el ejercicio mejora la base, pero no siempre corrige la calidad de la piel. Puede ser necesario combinar fisioterapia, nutrición y tratamientos reafirmantes corporales.

Primero identifica qué hay detrás de la barriga flácida postparto

Antes de decidir cómo eliminar la flacidez después del embarazo, conviene separar tres problemas que suelen mezclarse: diástasis abdominal, grasa localizada y piel flácida. Cada uno responde a estrategias distintas.

Problema Cómo suele notarse Mejor enfoque
Diástasis abdominal Barriga abultada, sensación de debilidad, “cono” al incorporarte o hacer esfuerzo. Valoración de suelo pélvico, activación del transverso y ejercicio progresivo.
Grasa localizada Volumen blando, pliegue abdominal y piel que conserva cierta elasticidad. Nutrición, entrenamiento de fuerza y tratamientos reductores si procede.
Piel sobrante o flácida Piel arrugada, colgante o fina, sobre todo bajo el ombligo. Tecnologías reafirmantes, bioestimulación o cirugía si sobra mucha piel.

La diástasis de rectos es frecuente en el postparto y la evidencia sobre qué programa de ejercicios es superior sigue siendo limitada, por lo que conviene individualizar el plan y evitar rutinas agresivas al inicio.[1]

Consejo clínico: si al incorporarte aparece un abultamiento en forma de “cono”, no empieces con abdominales clásicos. Primero revisa presión abdominal, suelo pélvico y técnica respiratoria.

Ejercicios para reducir la flacidez abdominal después del embarazo

Los ejercicios no eliminan piel sobrante, pero sí ayudan a recuperar el tono muscular, mejorar la postura y controlar la presión intraabdominal. La clave está en avanzar de menos a más y adaptar el trabajo al tipo de parto, cicatriz, diástasis, dolor y estado del suelo pélvico.

Respiración diafragmática y activación del transverso

El primer paso suele ser reconectar el abdomen profundo. La respiración diafragmática y la activación suave del transverso ayudan a coordinar abdomen y suelo pélvico durante el esfuerzo. El Hospital Universitario de Fuenlabrada recomienda cuidar postura y respiración en el postparto, evitando esfuerzos que empujen el abdomen hacia fuera.[2]

  • Túmbate boca arriba con rodillas flexionadas.
  • Inspira llevando el aire hacia las costillas bajas.
  • Al soltar el aire, activa suavemente el abdomen como si acercaras el ombligo hacia dentro.
  • No empujes la barriga hacia fuera ni contengas la respiración.

Ejercicios hipopresivos con supervisión

Los hipopresivos postparto pueden ser útiles en algunos casos, pero no son una solución universal. Deben introducirse cuando ya existe control respiratorio y no hay dolor, sensación de peso pélvico o mala gestión de la presión abdominal.

  • Empieza con posturas sencillas.
  • Evita apneas largas si te mareas o no las controlas.
  • No los uses como sustituto del entrenamiento de fuerza.
  • Consulta con fisioterapia de suelo pélvico si hay escapes, dolor o sensación de presión.

Puente de glúteo, dead bug modificado y talones deslizantes

Estos ejercicios permiten trabajar el abdomen sin cargarlo como un crunch. Buscan fortalecer la musculatura abdominal desde un patrón controlado, manteniendo la respiración y evitando que la barriga se abombe.

  • Puente de glúteo: eleva la pelvis al exhalar, sin arquear la zona lumbar.
  • Dead bug modificado: mueve una pierna cada vez, manteniendo el abdomen estable.
  • Talones deslizantes: desliza una pierna por el suelo mientras mantienes control del core.
  • Marcha supina: eleva un pie cada vez sin que el abdomen haga “cono”.

Entrenamiento de fuerza progresivo

El cardio ayuda a gastar energía, pero no reafirma por sí solo. Para mejorar la barriga flácida después del embarazo, necesitamos recuperar músculo en abdomen, glúteos, espalda y piernas. ACOG señala que la actividad física en embarazo y postparto aporta beneficios, aunque debe adaptarse al estado físico y a la recuperación de cada mujer.[3]

  • Empieza con fuerza 2 o 3 días por semana si ya tienes alta médica.
  • Prioriza sentadillas asistidas, remo, peso muerto ligero y empujes controlados.
  • Evita cargas que provoquen dolor, escapes de orina o abombamiento abdominal.
  • Progresa antes en técnica que en peso.

Consejo clínico: si un ejercicio hace que la barriga se abombe hacia delante, no significa que seas débil. Significa que ese ejercicio todavía no encaja con tu control abdominal actual.

Nutrición para mejorar la firmeza de la piel y el abdomen postparto

La nutrición no “pega” la piel sobrante, pero sí influye en la recuperación del tejido, la composición corporal y la energía para entrenar. En postparto, especialmente si hay lactancia, conviene evitar dietas extremas y trabajar con una alimentación equilibrada.

Proteína suficiente para recuperar tejido y músculo

La piel y la musculatura necesitan aminoácidos para reparar y adaptarse. Una revisión narrativa sobre nutrición y cicatrización destaca el papel de los macronutrientes y micronutrientes en la reparación tisular y los resultados estéticos, aunque las necesidades concretas deben individualizarse.[4]

  • Incluye proteína en comidas principales: huevos, pescado, legumbres, yogur, carne magra o tofu.
  • No reduzcas calorías de forma agresiva si estás lactando.
  • Combina proteína con fuerza progresiva para mejorar tono muscular.

Hidratación, vitamina C y grasas saludables

La elasticidad de la piel depende de muchos factores: genética, edad, exposición solar, ganancia de peso, colágeno, hábitos y recuperación hormonal. Aun así, una buena hidratación y una dieta rica en frutas, verduras, frutos secos y aceite de oliva ayudan a crear un entorno más favorable para la piel.

  • Prioriza agua como bebida principal.
  • Añade frutas cítricas, kiwi, pimiento o frutos rojos.
  • Incluye omega 3 y grasas saludables si encajan con tu dieta.
  • Evita basar la recuperación en suplementos sin revisar primero tu alimentación.

Déficit calórico prudente si hay grasa localizada

Si además de flacidez hay grasa acumulada, podemos trabajar con un déficit calórico moderado. Pero si bajas peso demasiado rápido, puedes empeorar la sensación de piel flácida abdominal. El objetivo no es adelgazar a cualquier precio, sino mejorar composición corporal.

  • Busca pérdida de grasa gradual.
  • Mantén fuerza y proteína.
  • Duerme lo mejor posible dentro de tu contexto.
  • No uses fajas como sustituto del trabajo muscular.

Tratamientos estéticos para la flacidez después del embarazo

Cuando hay piel flácida en el abdomen después del embarazo, los tratamientos pueden ayudar a mejorar textura, firmeza y contorno, pero no sustituyen la valoración ginecológica, la fisioterapia de suelo pélvico ni la cirugía cuando sobra mucha piel.

Indiba postparto

La Indiba postparto es una opción interesante cuando buscamos mejorar la sensación de tejido laxo, favorecer el confort de la zona y acompañar la recuperación corporal con radiofrecuencia. La usamos con prudencia, ajustando intensidad y momento según parto, cicatriz, lactancia, sensibilidad y valoración médica.

Cuándo puede tener sentido

  • Abdomen con flacidez leve o moderada.
  • Sensación de tejido apagado o poco firme.
  • Postparto ya valorado y sin contraindicaciones activas.
  • Como apoyo a ejercicio, nutrición y fisioterapia.

A mejorar

  • No corrige una diástasis por sí sola.
  • No elimina piel colgante marcada.
  • Requiere constancia y buen diagnóstico previo.

Endolifting corporal

El endolifting corporal puede valorarse cuando la flacidez es más marcada, hay piel laxa en abdomen bajo o coexiste pequeña grasa localizada. Es una técnica mínimamente invasiva con láser intralesional. Una revisión sistemática describe resultados prometedores en laxitud cutánea y tejido adiposo en zonas corporales como abdomen, muslos y brazos, aunque la evidencia depende mucho de técnica, indicación y experiencia del profesional.[5]

Cuándo puede tener sentido

  • Flacidez moderada en abdomen bajo.
  • Piel laxa asociada a pequeño componente graso.
  • Paciente que no necesita retirar grandes excesos de piel.
  • Casos donde se busca tensado progresivo sin plantear cirugía mayor de entrada.

A mejorar

  • No es para postparto inmediato.
  • Requiere valoración médica y selección cuidadosa.
  • No sustituye a una abdominoplastia si hay piel sobrante importante.

Radiofrecuencia corporal, HIFU y láser tensor

La radiofrecuencia, el ultrasonido y algunos láseres tensores pueden estimular una respuesta de colágeno y mejorar laxitud leve o moderada. La American Academy of Dermatology explica que estas tecnologías pueden tensar piel laxa en distintas zonas del cuerpo, incluido el abdomen, con resultados progresivos y modestos en muchos casos.[6]

Cuándo pueden tener sentido

  • Flacidez leve o moderada.
  • Piel algo arrugada, pero sin pliegues grandes.
  • Necesidad de mejorar textura y firmeza.
  • Pacientes que aceptan resultados progresivos.

A mejorar

  • No eliminan grandes excesos de piel.
  • Pueden requerir varias sesiones.
  • La respuesta depende de edad, piel, hábitos y grado de laxitud.

Consejo clínico: si buscas reducir la flacidez sin cirugía, no valores solo la aparatología. Valora también diástasis, cicatriz, grasa, lactancia, hábitos y expectativas.

Qué elegir según tu caso

Esta tabla resume una orientación práctica. No sustituye una valoración, pero ayuda a entender por qué no existe un único tratamiento para la barriga flácida después del embarazo.

Situación Enfoque recomendado Resultado esperable
Diástasis o abdomen abombado Fisioterapia de suelo pélvico, transverso abdominal y fuerza progresiva. Mejor control abdominal y menos sensación de debilidad.
Flacidez leve Indiba postparto, radiofrecuencia corporal, fuerza y nutrición. Mejora progresiva de firmeza y textura.
Flacidez moderada Radiofrecuencia más intensa, HIFU, láser tensor o endolifting corporal si procede. Tensado gradual, sin prometer resultado quirúrgico.
Flacidez con grasa localizada Nutrición, fuerza, valoración de tratamientos reductores y tecnologías combinadas. Mejora de contorno si la piel conserva respuesta.
Piel colgante marcada Valoración de cirugía plástica. Opción más eficaz cuando sobra piel real.

Cuándo valorar cirugía o abdominoplastia

Si hay piel sobrante abdominal importante, pliegues marcados o separación muscular severa que no mejora con rehabilitación, los tratamientos no quirúrgicos pueden quedarse cortos. La abdominoplastia elimina exceso de piel y grasa y, en muchos casos, repara músculos debilitados o separados.[7]

No la planteamos como primera opción si la flacidez es leve. Pero tampoco conviene vender radiofrecuencia, Indiba o endolifting como solución definitiva cuando el problema real es exceso de piel. En medicina estética, indicar bien es tan importante como tratar.

  • Valórala si hay piel colgante real.
  • Ten en cuenta cicatriz, recuperación y posibles riesgos.
  • Coméntalo si planeas otro embarazo.
  • Pide siempre valoración médica especializada.

Errores comunes al intentar quitar la barriga flácida postparto

El error más frecuente es empezar con abdominales clásicos demasiado pronto. Crunches, sit-ups o planchas largas pueden aumentar la presión si no controlas el abdomen, especialmente si hay diástasis o suelo pélvico debilitado.

Otro error es confiar en cremas reafirmantes como solución principal. Pueden mejorar hidratación y textura, pero no corrigen una flacidez abdominal postparto moderada ni una separación muscular.

También vemos pacientes que usan faja durante meses esperando que “recoloque” la barriga. Una faja puede servir como apoyo puntual, pero no debe sustituir el trabajo muscular profundo ni la valoración profesional.

Por último, bajar mucho peso sin entrenar fuerza puede aumentar la sensación de abdomen vacío o descolgado. Si tu objetivo es recuperar firmeza abdominal, necesitas músculo, piel cuidada y un plan realista.

Recomendación de la experta en flacidez abdominal postparto

“Mi consejo es que no tomes la flacidez después del embarazo como un problema puramente estético. Antes de elegir un tratamiento, yo revisaría si hay diástasis, cómo está el suelo pélvico, qué tipo de parto has tenido, si hay cicatriz, si existe grasa localizada y qué calidad tiene la piel.

Cuando la flacidez es leve y el tejido necesita apoyo, puedo recomendar Indiba postparto dentro de un plan de recuperación global. Si la piel está más laxa y hay abdomen bajo descolgado con pequeño componente graso, valoro el endolifting corporal como una opción médica interesante, siempre que no haya exceso de piel que requiera cirugía.

En Benaes no trabajamos con protocolos cerrados para todas. Estudiamos tu abdomen, tu recuperación y tus expectativas antes de decirte qué opción puede ser más segura y útil. Si tienes dudas, te recomiendo pedir una valoración profesional para decidir con criterio y sin promesas irreales.”

Dra. María Roquet-Jalmar Saus
Especialista en Estética y Radiodiagnóstico

Referencias científicas

  1. Gluppe S, Engh ME, Bø K.
    What is the evidence for abdominal and pelvic floor muscle training to treat diastasis recti abdominis postpartum? A systematic review with meta-analysis.
    Brazilian Journal of Physical Therapy. 2021;25(6):664-675. DOI: 10.1016/j.bjpt.2021.06.006. PMID: 34391661.
  2. Hospital Universitario de Fuenlabrada, Comunidad de Madrid.
    Recomendaciones para el cuidado postparto de tu suelo pélvico.
    Comunidad de Madrid. Consultado el 15 de junio de 2026.
  3. American College of Obstetricians and Gynecologists.
    Physical Activity and Exercise During Pregnancy and the Postpartum Period: ACOG Committee Opinion, Number 804.
    Obstetrics & Gynecology. 2020;135(4):e178-e188. DOI: 10.1097/AOG.0000000000003772. PMID: 32217980.
  4. Seth I, Lim B, Cevik J, Gracias D, Chua M, Kenney PS, Rozen WM, Cuomo R.
    The Impact of Nutrition on Skin Wound Healing and Aesthetic Outcomes: A Comprehensive Narrative Review.
    JPRAS Open. 2024;39:291-302. DOI: 10.1016/j.jpra.2024.01.006. PMID: 38370002.
  5. Nilforoushzadeh MA, Heidari A, Ghane Y, Heidari N, Azizi H, Fakhim T, Shahverdi M, Rafiee S, Lotfi Z, Najar Nobari N.
    The Endo-lift Laser (Intralesional 1470 nm Diode Laser) for Dermatological Aesthetic Conditions: A Systematic Review.
    Aesthetic Plastic Surgery. 2024;48:5097-5114. DOI: 10.1007/s00266-024-04082-2. PMID: 38886198.
  6. American Academy of Dermatology Association.
    Many ways to firm sagging skin.
    American Academy of Dermatology Association. Consultado el 15 de junio de 2026.
  7. American Society of Plastic Surgeons.
    Tummy Tuck.
    American Society of Plastic Surgeons. Consultado el 15 de junio de 2026.
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María Roquet-Jalmar Saus

María Roquet-Jalmar Saus

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Doctora especialista en Estética y Radiodiagnóstico

Número de colegiado: 16/1603323

Médico especialista en estética y radiodiagnóstico, apasionada con el mundo de la medicina, dispuesta a acompañar y mejorar la calidad de vida de mis pacientes.

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