¿Cuáles son los factores clave que afectan al precio?
- Tecnología y tipo de equipo: no cuesta igual un sistema profesional multiprograma que uno básico; software, canales y mantenimiento del dispositivo influyen en la tarifa.
- Duración e intensidad por visita: 30 vs. 45–60 minutos y niveles de contracción más altos aumentan el tiempo de cabina y pueden elevar el precio.
- Zonas y tamaño del área trabajada: abdomen, glúteos y muslos requieren más electrodos y tiempo que áreas pequeñas, lo que ajusta el presupuesto.
- Número de sesiones y formato (bono o sueltas): los packs de 4–8 sesiones suelen reducir el coste por sesión frente a citas individuales.
- Experiencia del entrenador/fisioterapeuta: la programación personalizada y el control de seguridad de un profesional con experiencia se refleja en los honorarios.
- Consumibles y material: traje/electrodos, geles y desinfección pueden estar incluidos o cobrarse aparte, modificando el total.
- Objetivo del plan: reeducación postural, tonificación, rendimiento o recuperación requieren protocolos distintos, con impacto en tiempo y sesiones.
- Ubicación y tipo de centro: la ciudad/barrio y el nivel del estudio o clínica influyen en las tarifas y en lo que incluye cada paquete (mediciones, seguimiento, pautas en casa).
- Combinación con otros servicios: integrar entrenamiento funcional, radiofrecuencia o presoterapia en el mismo plan mejora resultados, pero eleva el presupuesto.